Otro de los casos que nos sacuden el alma y enturbian nuestras emociones. Eso nos pasa cuando vemos a bandas del calibre de Rivethead que no
pueden conseguir un contrato discográfico. Vale, que hay sobrepoblación de bandas de metal, en eso estamos de acuerdo y también estamos de acuerdo
en que deberían inventar un virus que extermine a todas las bandas que no consigan hacer más de un buen tema por disco.
Que vale, que estamos de acuerdo en que la piratería ha hecho mucho daño a la industria discográfica, pero también lo hicieron
todos aquellos que nos prometieron que los cds saldrían mucho más baratos que los vinilos ya que su fabricación era mucho menos costosa… y
nos engañaron, ya que pasamos de pagar 1.500 pesetas por vinilo a 20 euros por cd, que es más del doble, y el nuevo de Bon Jovi sigue vendiéndose
a ese precio, sin que el nivel de vida ni nuestros sueldos se hayan doblado desde entonces.
Lo peor se lo han llevado las discográficas (la inflación de los precios vino por los intermediarios y las tiendas) y sobretodo
bandas como Rivethead, quienes con un cuarto cd, con una buena carrera musical a sus espaldas, están huérfanos de discográfica.
Este nuevo trabajo se aleja un poco de la línea Disturbed a la que nos habían acostumbrado, han endurecido su sonido e intentan ocupar
el espacio que han dejado vacío Static-X tras dos discos sin una puñetera melodía ni nada que no sea ruido industrial.
En ese espacio se han encontrado con unos que ya apuntaban a ir hacia ahí, Mudvayne, faltará ver si la seriedad y el querer hacer bien
las cosas de Rivethead se impone, o lo hacen las mentes depravadas de Mudvayne, pero de todas formas, volvemos a tener música industrial, moderna, cañera
y melódica, que vale la pena escuchar.
Lluís
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