Vista la música de unos Saltatio Mortis hoy en día, lo primero que pensamos es “pedazo mariconazos
que no tienen huevos a meter caña”, pero claro, no pensamos que ellos estaban ahí haciendo eso mismo antes de
la aparición del Pagan Metal y Viking Metal. Aunque en teoría eran para públicos más minoritarios, tuvieron más éxito
y acabaron amoldando más nuestro oído musical a esa caña que al tradicional folk metal. Y por si fuera poco, habiéndoles
quitado el pan a los músicos de folk metal, llegaron In Extremo y arrasaron con todo.
Saltatio Mortis intentaron amoldarse con un poquito más de caña, pero no lo consiguieron, así que intentaron la
opción opuesta, ir acercándose cada vez más hacia un folk acústico. Pero entonces van y les aparecen las bandas de
neofolk, ambientales, etc… y les joden el invento.
Así que, ¿Qué opción les queda? Volver a lo que saben hacer mejor, un folk metal tradicional que queda demasiado
light (por no llamarlo hipioso) a los oídos del público en general, pero que sin duda devolverá la fe en el estilo a
los amantes del género folk clásico, con temas más tranquilos y otros un poco más agresivos y bailables, siendo la
banda sonora para todos los momentos de una noche en la montaña alrededor de una fogata, y no sólo para
los momentos de éxtasis alcohólico-psicotrópico-pastoril.
Lluís
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