Saxon ya no
son esos veinteañeros de los setenta con
pantalones acampanados, pero aún meten
caña al directo y, junto a los Judas
Priest, son de los pocos grupos que nos
vienen a la cabeza cuando pensamos en los
que se han endurecido con los años en
lugar de suavizarse. Cierto es que en
este compacto hay algún medio tiempo o
algún tema no del todo potente, pero
también debemos decir que no hay ninguna
balada, ¿¿¿¿¿cuántos grupos de los
denominados o autodeclarados potentes
se atreven a sacar un compacto sin
ninguna baladita??????
No nos
atrevemos a decir que este Metalhead
está al mismo nivel que el Unleash the
Beast, quizás no es tan completo, pero
hay que recordar que este último año
Saxon ha sufrido una división entre sus
miembros (los componentes del grupo, no
vayamos a imaginar nada gore en partes
íntimas), resultado de la cual, se han
dividido en dos grupos diferentes, ambos
con la intención de usar el nombre de
Saxon, cosa que hubiera sido un poco
liante para los fans y amantes del
género. Al final se resucitó el primer
nombre del grupo Son of a Bitch
y el nombre de Saxon se lo quedó Byford
que, con su voz, seguramente es el
elemento más característico de los
Saxon se toda la vida, suponemos que los
que se van a Son of a Bitch se quedaran
con el contrato con Virgin, en los cuales
está Carter, el jovencillo del grupo que
debe estar sobre los treinta y pico, y
que nos fascinó a los que, con diez
años menos y sin estar tocando ningún
instrumento no podíamos seguir su ritmo
de mover la melena durante todo el
concierto como si de un poseído se
tratara, aún nos preguntamos cómo en su
última visita a España, no se desnucó
unas quinientas veces como mínimo.
Pero vayamos
al tema, este Metalhead, que aún y no
estar al mismo nivel musical que el
Unleash, poco le falta, y en cuanto a
potencia, nada le tiene que envidiar.
Lógicamente la escisión ha dejado
huella, pero parece que Bylford la ha
sabido disimular muy bien, con temas
potentes y rápidos con los que nos
tienen acostumbrados des de aquel Rock
the Nations o el Solid Ball of Rock. Y
con ese sonido típico de Saxon con la
voz melodiosa sola por encima de una
guitarra marcando el ritmo. Cosa que en
algún momentillo del compacto parece
asemejarse a un ligero intento de Rap,
pero suponemos que sólo es cosa de
nuestra imaginación y/o de la
acumulación de cervezas en nuestro
cuerpo y nivel de alcohol en nuestra
sangre.
En definitiva, uno de los pocos entre
los grandes mitos que sigue en pie y, en
este caso, en pie de guerra y dando más
guerra que nunca, esperaremos al cd de
Son of a Bitch para ver si el mundo del
Metal ha salido ganando con esta
división y en lugar de un mítico grupo,
grande donde los haya, tenemos a dos. Lluís Batlle
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