Desde que las descubrí, siempre me he declarado como
amante de las pizzas, pero eso, para nada, significa que todas
ellas me hayan de satisfacer. Me gustan las que tienen los
ingredientes idóneos para mi paladar.
En cuestión de metal progresivo, no está de
más poder comparar el género con una carta de
pizzas. Ya cualquiera se cree con poder o conocimientos para
saber elaborar los complicados caminos que poseen las canciones.
Como si un cocinero creyese que pudiese innovar aplicando
la mezcla de sardinas con mermelada.
Por fortuna Silent Voices no son unos cocineros inexpertos
o chapuzas, y han dejado en su punto este "Building
"
que no peca ni de excesivo virtuosismo ni de precarias melodías,
tanto vocales como instrumentistas. Si que, como la mayoría
del progresivo, cuesta de aceptar neuronalmente. Un poco de
aliño, una pizca de pegada hubiese sido lo más
recomendable para que los temas entrarán con más
fluidez, pero teniendo en cuenta los precedentes de muchos
otros grupos, me declaro satisfactoriamente satisfecho.
Devi
|