Nuevo
trabajo del ya veterano Mat Sinner y los
suyos, aunque esta vez los suyos han
cambiado algo, pues han entrado Henny
Wolter a la guitarra (exThunderhead) y
Uli Kusch a la batería (Helloween y
exGamma Ray, y quien no lo supiera, de
cara a la pared, aunque estos castigos se
pueden pagar en cervezas...), en el lugar
de Tom Naumann y Fritz Randow
respectivamente.
Un
disco que empieza muy bien, muy cañero,
pero ya se sabe, los años pasan y si la
barriga es de cerveza, también pesan, y
el disco empieza a decaer ya a partir del
cuarto tema y cuando llegamos a Destiny
(nombre curioso y original donde los
haya) ya estamos medio dormidos. Este
tema contiene arreglos orquestales que,
para lo que les sirven, se podían haber
ahorrado el curro, si es que lo ha habido
en este tema, pues aunque no los
pongan como Rhapsody sino como Kamelot,
es decir, que se noten al principio
y luego sólo acompañan a lo largo del
tema para crear ambiente y sacar con él
un sonido algo diferente, no pega con el
metal clásico que practican Sinner, sí
con algo más épico o progresivo.
Otros
cortes nos hacen recordar que el señor
Sinner ha estado demasiado tiempo en
Primal Fear, temas como Blood Relations
podría colar perfectamente como un tema
de los primeros Primal Fear, eso sí, con
un Ralph algo afónico y con voz mucho
más grave (esto me recuerda al cuento de
la Caperucita en algo y no sé qué es).
Es
un disco poco compacto, abierto con gran
calidad con Signed, Sealed &
Delivered, seguidamente nos pasamos
a la onda Primal Fear con Blood
Relations y al acabar nos
encontramos con el tema que da título al
disco, mezcla entre algo clásico
comercial tipo AOR y algo de Happy
Metal, y a partir de ahí, de una
banda a otra, sin concretar en estilo o
ideas, se deja escuchar bien, pero nada
sorprendente, nada original, nada
especial.... Lluís Batlle
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