Con el parón forzoso de Gotthard, parece que se ha abierto la veda para todas las bandas de Hard
Rock suizas que han salido en masa unas, en avalancha otras, a reclamar el trono vacío.
No se puede reclamar con un hard rock de tinte clásico, ahí estarían Krokus desde hace años y no
es plan de competir tampoco con ellos, se trata de buscar un hard rock de corte clásico, pero
melodías y sonoridad más modernas, voz rota y una actitud algo más descarada.
Y Skansis, como Shakra con su último trabajo, y tantos otros hardrockeros suizos que aparecen, se
reúnen, se reinventan, etc. hacen lo que deben de hacer, pero les falta el punto de magia añadida
que Gotthard tenían y que muchos intentan (más o menos descaradamente) conseguir.
A Skansis les falta esa magia, les falta un punto de modernidad, pero se nota el esfuerzo de
querer
tener opciones al trono, y se nota que se lo han tomado en serio.
Buen disco de hard rock, calidad y buenas melodías ante otros muchos que lo que presentan para
conseguir el trono es imitación de A, inspirarse en B, clonar a C, o directamente a AC/DC, o lo
que es lo mismo: imaginación inexistente, calidad compositiva bajo mínimos, calidad musical
deficiente. Por suerte, como hemos dicho este no es el caso de Skansis, mucho más escuchable
que todo esto, pero no les sirve para conseguir el trono.
Lluís
|