CRITICAS DE CDS

Skid Row
Título Tickskin (2003)
Sello Blind Man Sound

Veamos, ¿quién no ha tenido una novia durante el inicio de la pubertad? En esa época en la cual aún crees en el amor eterno escondido detrás de un angelical rostro. ¡¡¡PUES YO NO!!! En esa época, yo siempre me enamoraba de la imbécil de turno, que siempre perdía el trasero por ligarse al matón de la clase. Total, que cuando tienes la suerte de descubrir el mundo de la música, y también tienes la suerte de descubrir "Slave To The Grind", sustituyes a la idiota de turno por canciones como "Get The FUCK Out", "Riot Act", "In A Darkened Room", que hace que vuelvas a pensar en la zorra de turno, etc.

Total que mi relación, o la que tendría que haber tenido con la niñata de turno, la tuve con una cinta de audio. Lamentable, ¿no? Pero fue como las relaciones en sí. Las vas desgastando hasta que finalmente se acaban rompiendo. Y luego, si aún dura el "feeling", vuelves a adquirirla. Tres cintas rompí de tanto escuchar ese disco. Luego con el tiempo, cuando aprendes que una erección no sólo sirve para poner en entredicho la ley de la gravedad, ya llega la adolescencia y también los cd's. Y ya no es lo mismo. Pero a veces, cuando la nostalgia te invade, vuelves a tener relaciones temporales con la estúpida de turno o con el disco según se desee, pero ya no es lo mismo. Total que lo abandonas, o te abandonan, hasta... 14 años después vuelven Skid Row, vuelve esa vieja pasión. Y ya no es lo mismo. Porque ellos tampoco son los mismos. Seb Bach fue expulsado del grupo y en su lugar esta un tal Solinger que realmente lo borda. Pero no es lo mismo. La edad no perdona y la velocidad ya no es la misma de antaño. Más medios tiempos y a mí siempre me excitaron, neurológicamente hablando, con sus ritmos frenéticos. Pero conservan la clase y saben cómo deleitar al personal, con lo que este disco, pueden pasar meses hasta que lo saque del montón de favoritos y lo archive en la estantería para otros momentos de nostalgia.

Total, que la fulana de turno, ahora mismo está casada, con dos hijos, una hipoteca, un marido auto-demasiado-drogadicto y con un culo que parece la presa de un pantano, mientras que yo, estoy libre como un pájaro y disfrutando de la vida y otra vez de los Skid Row. Algo tenía que tener de bueno tanta frustración.

Devi

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