La primera frase
definitoria que se me pasa por la cabeza al hablar de este disco es el de “soplo de aire
fresco”, y no precisamente motivado porque signifique una gran novedad estilística ni
compositiva, ni porque venga a ser un disco que llegue para cambiar nuestras vidas, sino
simplemente por el momento en que ha salido.
Este disco llega en un momento en que la mayoría de grupos liderados por una voz femenina optan por adentrarse
en la fabricación de imágenes góticas, en todas sus vertientes más o menos acertadas o, por contra, se deciden
a demostrar que las mujeres también pueden competir con los hombres en todos los terrenos posibles, y optan
por explotar los registros guturales a los que puede ser capaz de llegar el estómago femenino. Spider Rockets
no navegan por ninguno de estos mundos.
Esta banda afincada en New Jersey llega con este “Ever After” para ofrecernos un disco de rock/metal variado
y entretenido, un trabajo que se mueve entre bases pseudo-thrasheras, guitarras rockeras, pequeñas incursiones
en sonoridades más funky y todos los tipos de variantes que se puedan encontrar entre los estilos ya citados. En
cuanto al trabajo de la vocalista Helena Cos, como decíamos antes, no cumple ninguno de los papeles que ya
empiezan a ser tradicionales en el metal actual, sino que vocalmente se atreve a fluctuar entre registros
puramente rockeros, otros más sugerentes, a veces hasta lascivos y, a momentos, llega a acercarse a registros
más punk. O sea, que nos encontramos ante todo un carácter vocal.
El conjunto musical de este disco se podría comparar al de unos Guano Apes americanizados, aunque sin los hits
ni la contundencia sonora de la banda alemana, y es que si alguna carencia tiene este disco de Spider Rockets
es el de no tener ninguna canción de referencia que te obligue a pinchar el disco con asiduidad.
Buena opción para quien busque algo auténtico y poco filtrado en el mundo de las vocalistas femeninas.
Ivan Cateura
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