La fecha era exactamente el 15 de abril de 2000, cuando Spock's
Beard se presentaban en la sala (entonces) Zeleste de Barcelona
como grupo telonero de Dream Theater. Desde aquel momento
mi interés en el grupo de los hermanos Morse se disparó
hacia niveles estratosféricos, iniciándose una
especie de idilio musical con la banda californiana que tan
sólo se truncaría con la marcha de Neal Morse
dos o tres años después.
Supongo que el escepticismo hacia el nuevo camino tomado por
el grupo hizo que "Feel Euphoria" pasara absolutamente
desapercibido para mí. No concebía el grupo
sin el que había sido su principal (que no única)
cabeza pensante, el que era capaz de hacer que "Day for
Night" o "V" marcaran el camino que debía
seguir el Rock progresivo en el nuevo milenio: la fresca y
ecléctica revisión de toda la tradición
del género. Mi escepticismo no era infundado, pero
sí injusto.
El nuevo trabajo del grupo, "Octane", en el que
Nick D'Virgilio vuelve a tomar las riendas del combo con uno
de los nombres más freaks de la historia del Rock,
se presenta como un trabajo con unas muy buenas composiciones,
en el que algunas rebosan sensibilidad, aunque quizás
demasiada para un grupo de Rock, y otras tienen toda la fuerza
del Rock, aunque quizás demasiada para un grupo pensado
bajo la no poco tediosa etiqueta de "progresivo".
No es que les falte gasolina, pero tendrían que revisar
que realmente sea "Octane" la gasolina que gasta
su coche.
Ivan Sáez
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