Evidente. Este disco, que es gris por fuera y gris por dentro,
contiene catorce temas catorce. Luego el título de
este nuevo trabajo de Staind es normal que sea "14 Shades
of Grey". Otra cosa no serán estos norteamericanos,
pero lógicos lo son una barbaridad. Bueno, de hecho
sí que son más cosas, como por ejemplo enérgicos
e intimistas, rezumando todos sus temas un aire raramente
feliz u optimista, si no más bien tristes, críticos,
melancólicos. Al fin y al cabo muchas son las heridas
que uno pueda tener por cerrar y sobre las que la expresión
en una canción libera un poco del dolor acumulado.
Tenemos así el "qué", el "quién",
"el cuándo", el "dónde"
e incluso el "porqué" de este disco de Staind.
El "cómo" se situaría en los límites
del Nu Metal, sin entrar a formar parte de tan controvertida
tendencia, sino más bien haciéndole un guiño
al modo de grupos como Nickelback o Saliva, y abarcando un
espectro de público similar al de estas bandas.
Ivan Sàez
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