Hace pocos años tuvimos dos regresos tanto impactantes como agradables: Europe y Stryper. Yo
nunca había sido gran seguidor de ninguno de las dos bandas, pero sus respectivos cds que
significaban su regreso a los grandes escenarios, simplemente me maravillaron. Europe volvían
con un hard rock más ligero pero mucho más moderno. Por su parte Stryper volvían con magníficas
canciones como la propia “Reborn” de un hard rock moderno y de tintes progresivos que te dejaba
cautivado.
Pues bien, no sé si ha sido porque en los conciertos se han encontrado con que sólo iba el público mayorcito
que ya eran fans antes de dejárselo durante los 90, pero ambos grupos han hecho el mismo paso atrás: dejar de
lado todo lo que podían tener de moderno las nuevas composiciones y aun cuando no intentan volver al sonido que
tenían hace veinte años sí que son canciones sin nada más a destacar que no sea el hecho que no destacan
para nada.
Es hard rock un punto más pesado del que hacían antes de su regreso, yendo claramente a buscar aquel público
que tenían hace seguramente demasiados años y que ahora ha madurado. A quienes aparte de madurar, hemos
evolucionado y nos hemos adaptado a los nuevos sonidos, nos dejan a un lado, y se quedan con el público
que no quiere lo que escuchaba de joven, pero sí que quiere un disco de su grupo favorito que se pueda
escuchar ahora que está sobre los 40 años. Enfocado a este público es un buen disco, hard rock maduro, no
demasiado chillón ni rápido, pero al resto nos han dejado huérfanos de aquel hard rock con clase y moderno a
la vez que pocos pueden y saben hacer.
Lluís
|