Tercer disco de los holandeses que sigue en la línea de sus dos anteriores,
mucha demostración técnica pero nada de intensidad.
Hay gente que aprecia este tipo de metal progresivo, que no quiere escuchar nada más que no sea
esto, para todos ellos aquí hay un compendio de demostraciones técnicas, vocales, y todo lo que se
podría encontrar en unos DreamTheater pero en versión más melódica y tranquila.
A quien le guste que un tema tenga consistencia, potencia y/o garra, puede pasar del disco sin
temer que pueda perderse nada importante, ya que son temas melódico-progresivos que van haciendo. sin
más. y de golpe parece que se digan "vale, ahora todos volumen al mínimo que me hago un solo de
batería". "ah, pues cuando acabes yo me hago uno de tecladitos molones", lógicamente, el guitarra
también hará solo, o parecería un bajista renegado, y después retoman el tema y van haciendo hasta
que se les ocurre qué más meter.
Disco aburrido para todo aquél que no sea un fanático absoluto del progresivo más radical.
Lluís
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