Susperia son esta banda de Thrash/Black melódico con algún toquecillo más heavy-power y algún detallito
más actual que nunca han acabado de triunfar. Lo notaréis sobretodo porque si hubieran triunfado ahora tendríamos
entre una y dos bandas en cada discográfica que aparecen de la nada y se atribuyen una etiqueta como la
de Thrash-Black Melódico que hasta el momento no identificábamos demasiado.
Pero aunque no tengan el reconocimiento merecido, estos noruegos ni decaen ni se dejan
influenciar, siguen con su fórmula de combinar temas más agresivos con otros algo más melódicos e incluso
pegadizos en casos concretos (llevo cuatro años con la jodida melodía del “Devil May Care” en la cabeza, suerte
que sólo era un EP).
No negaré que son una banda a la que tengo especial consideración, pero tampoco diré que lo que hacen es
perfecto (de hecho, seguramente si los temas melódicos fueran algo más agresivos y los más agresivos
tuvieran algo más de melodía, tendrían más acogida). Está muy bien en el sentido que desde sus inicios tenemos
un sonido muy personal, siguen una línea clara y continua de evolución, y nunca intentan abarcar más de lo
que pueden, y este nuevo cd no es ninguna excepción.
Siempre les había encontrado cierto paralelismo con Grip Inc, ofreciéndonos un Thrash de alto standing
especialmente indicado para aquellos que hace décadas que dejamos atrás el Thrash más tradicional. Ahora, con
la muerte de Gus, supongo que Susperia deberán hacer su camino en solitario (si no contamos como
acompañantes a los Amset que les copiaron un artwork y el nombre del grupo como título de su disco). Pero
esperemos que este camino lo sigan haciendo con la misma dignidad y calidad que hasta el momento, que eso
no es poco en estos tiempos.
Lluís
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