Caótico. Y es que no se me ocurre ningún otro adjetivo para definir la música de este quinteto griego. Y, cuidado, que esto no sirva de pretexto para menospreciar su calidad, que es considerable, pero la manera, los detalles, las melodías, resultan un ejercicio de difícil comprensión.
Para este, su tercer trabajo de estudio, Swan Christy han dotado a su música de una amplia colección de matices, pincelando imágenes diferentes en cada recodo de su concepción.
Desde toques progresivos a la psicodélia, un gótico de colores brillantes. Una mezcla no fácil de digerir pero muy interesante.
Desde la electrónica, o para ser exacto, el sonido que destila Iraklis, su teclista y principal compositor, se perfilan unas atmósferas que no permiten su apreciación hasta después de varias escuchas.
Todo el disco es muy destacable, pero "8?" y "Seven Is Enough", quizás por sus acabados y su manera de entrar, gustosamente como una cerveza helada después de una jornada de intenso calor, se merecen llevar el título de mejores canciones del disco.
Quizás no me acaban de cuadrar temas como "Salt Penetration" o "Because A Motherfucker Said So", porque parecen forzadas a quedar ligadas en un universo que parece no ser el suyo, pero no devalúan el resultado obtenido.
Para fans de lo difícil.
Devi
|