Dalí, Van Gogh, Edgar Allan Poe, Devin Townsend o Chuck Norris son algunos
ejemplos de genios del arte con ligeros problemas mentales o, porque no decirlo, que
están como una puta cabra. Y precisamente con nombre de enfermedad mental, nos llega
des de Grecia el segundo trabajo de Tardive Dyskinesia, una banda formada por gente
que tampoco está muy bien de la cabeza, signo inequívoco de grandeza y creatividad
suprema.
“The Sea of See Through Skins”, es el segundo e impresionante trabajo de esta banda. Con la insana
intención de transmitir sus paranoias mentales a la audiencia que quiera arriesgarse a vivirlas de
cerca, Tardive Dyskinesia nos ofrece un trabajo totalmente hipnótico, aunque también extremadamente
técnico y estructuralmente complejo. A nivel estilístico les podríamos situar a medio camino entre
el Math Metal y el Deathcore, con la referencia musical clara e inequívoca de Messhugah. Ésta
comparación con Messhugah es necesaria, aunque a la vez bastante injusta, pues Tardive Dyskinesia
tienen suficiente personalidad como para no tener que recurrir a comparaciones con otras bandas. Las
canciones que conforman este trabajo no llegan a la complejidad enfermiza de Meshuggah, cosa que
permite a T.D. tener más margen para no caer en la monotonía ni el aburrimiento.
Tenemos entre manos un enorme trabajo donde la brutalidad, complejidad y creatividad van unidos de
la mano para crear alguna cosa más que canciones; para crear experiencias sonoras y mentales.
La nota de prensa que nos han pasado avisa que el disco no es recomendado para gente que sufra
desórdenes mentales ni epilepsia, y no nos extrañaría que la advertencia tuviera parte de razón.
Ivan Cateura
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