He de reconocer que mi "enfado" con un grupo como Tierra Santa, hasta ahora, se debía a una serie de prejucios, a los que no creo haber vencido todavía, pero sí que he aliviado en buena medida. Ello no quiere decir que se vayan a convertir en mi grupo favorito o algo por el estilo, pero cierto es que de aquí en adelante, si ellos ponen de su parte, intentaré tenerlos en mejor consideración que hasta ahora.
La cosa se remonta a bastante tiempo atrás, cuando editaron su primer disco, "Medieval", que si bien no me cautivó, si que generó en mí esa clase de simpatia del que ve con ojos eperanzados todo destello de calidad en el Heavy Metal de este país, que no va sobrado de cosas de esas precisamente. Pues bien, Tierra Santa fueron eso, un buen comienzo que yo me esparaba evolucionaría a buen ritmo. Y ahí es donde me equivoqué. La evolución de Tierra Santa ha sido mucho más lenta de lo que muchos augurábamos/deseábamos. Podríamos decir que el desarrollo que yo esperaba en su momento, después de aquel "Medieval", se ha producido ahora con "Sangre de Reyes", y en este lapso de cinco años me he limitado, raíz de la decepción que me llevé, a ignorarles. Y es que, francamente, sigo considerando "Legendario" y "Tierras de Leyenda" como discos mediocres.
La diferencia está en que "Sangre de Reyes" ya muestra, por fin, una maduración considerable respecto a sus anteriores trabajos, aunque en parte sigue pecando de los mismos errores que en aquéllos, básicamente tres. Primero, que su música sigue sonando más pobre de lo que en realidad ellos podrían dar de si. Segundo, que, ligado con lo de antes, tienen un batería tan simplón que ofende, de los de piñón fijo, que escasamente se limita a cumplir (si es que el término cumplir se debe aceptar cuando hablamos de un arte como es la música). Tercero y último, que la ingenuidad de sus letras sigue estando ahí; mal que escriban cosas que valen mucho la pena deben dar una vuelta de rosca más, no quedarse en la superficie.
Sería injusto acabar sin destacar las cosas buenas, que no son pocas y poco importantes, que tiene este "Sangre de Reyes" de los riojanos. Por todo lo dicho antes, se descubre una claridad de ideas muy notable, saben qué tipo de música quieren hacer y la hacen, eso que parece tan fácil pero de lo que pocos pueden presumir. El tratamiento de las voces ha sido muy bueno (la idea de los coros femeninos se las trae) y alumbra a las letras de Ángel, que como decía antes están dando ya buenos resultados. Y ya por último, y seguramente lo mejor, que hacen buenos temas de Heavy Metal, con todas las salvedades que haga falta, pero buenos al fin y al cabo.
Nunca está de más avaluarse a uno mismo y no sólo a los demás...
Ivan Sàez
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