Parecía cachondeo cuando Morten Veland se fue de la banda para
hacer algo "totalmente distinto" y creó algo tan "distinto" como Sirenia, y llevamos años
que si unos van al gótico más melódico, los otros también, ¿que ahora los otros van al
gótico industrial? Pues los unos también. La última ha sido la despedida de su vocalista
emblemática, por parte de ambas bandas, y claro, como Sirenia han cambiado el atlántico
por una chica más cálida del mediterráneo, Tristania también. La de Tristania no es
española, es griega, la señorita Mariangela, que lidera esta renovación casi absoluta de
la banda desde ese, bastante pasable, "Illumination" del 2007.
La cosa mejora en su conjunto, aunque fans y no fans de Vibeke deberemos reconocer
que Mariangela es un buen fichaje, aunque le quede todavía bastante camino para llegar al
dominio de la mítica vocalista de Tristania, como también para tener su carisma. Y lo más importante:
controlar los temas, ese punto de más que tiene que tener todo vocalista para hacerse con la canción en lugar
de simplemente seguir su melodía. Ese punto todavía le falta a Mariangela, aunque no creo que le quede mucho
viendo la soltura en el vídeo del single "Year of the Rat".
Quizás muchos se enfadarán con Anders por todos los cambios, pero viendo el
resultado de este disco y del anterior, debemos aceptar que se habían quedado estancados y hacía falta
esta sangre fresca. Faltará que el grupo se acabe de compactar, pero de momento pinta que a los que dábamos
por muertos, nos los han pasado por una buena sesión de cirugía y los han dejado lo bastante bien como para
seguir una buena temporada más.
Lluís
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